Vivimos en un mundo electrónico donde existen diferentes
fuentes de información como son: el radio, la televisión, revistas, periódicos,
Internet o redes sociales. Por las mañanas leemos el periódico, durante el día una revista, navegamos por Internet en una computadora, tablet o
teléfono inteligente por los que estamos al pendiente de las redes sociales,
escuchamos música o vemos algún programa de televisión, siempre estamos en busca de
estar “bien informados” y “comunicados”, además de la manera de utilizar
información y medios de comunicación para nuestro beneficio, adquiriendo bienes
y haciendo uso de los servicios que generan las Tecnologías de la información y
comunicación (TIC) para la satisfacción de nuestras necesidades.
Las posibilidades que durante las últimas décadas han
permitido las TIC han supuesto, al margen de las diferencias que persisten
respecto a su acceso, una transformación social destacable cambiando para
siempre los conceptos de tiempo y espacio en todo el globo (aunque de forma más
notable en el mundo desarrollado). De este modo, no sólo las personas a nivel
individual han visto cambiada su vida diaria y costumbres, sino que a nivel
cultural y social las TIC también han abierto nuevos horizontes a la reducción
de barreras al conocimiento y entendimiento de otras culturas